Avanzar hacia un modelo económico más sostenible es una tendencia global que también está afectando al sector inmobiliario. Se calcula que los edificios son responsables del 40% de las emisiones de gases contaminantes a nivel mundial y de un tercio del CO2 que se emite a la atmósfera. Las viviendas causan el 30% de estas emisiones, mientras que los edificios terciarios son los responsables del otro 70%.

Es por esto que los principales actores inmobiliarios están apostando por avanzar hacia un modelo más sostenible en el que se reduzca el consumo energético. Esto afecta no tan solo a la energía que consumen los inmuebles cuando están en funcionamiento, sino también al impacto medioambiental que implica su construcción.

La importancia de los certificados energéticos

Además del evidente efecto positivo sobre el medioambiente, avanzar hacia un modelo inmobiliario más sostenible también es, en muchos casos, rentable. Las construcciones que cumplen con ciertos criterios ecológicos pueden optar a recibir certificados de sostenibildad. Estos sellos hacen que los edificios incrementen su valor, ya que suponen un importante ahorro a largo plazo. Un informe reciente de PwC afirma que los edificios con cerfificados de eficiencia energética puede llegar a ahorrar 168.000 eros en 12 años por cada 25.000 metros cuadrados

Real estate y la economía circular

Además, adoptar parámetros más ecológicos en la construcción de nuevos edificios también es una manera de anticiparse a las nuevas leyes ‘verdes’ que serán más exigentes con el sector inmobiliario. De hecho, ya hay normativas europeas y estatales que regulan es este sentido, e incluso un particular puede encontrarse con problemas si trata de vender o alquilar su propiedad sin un certificado energético. Más allá de este tipo de sellos, otra de las tendencias para incrementar la sostenibilidad de los edificios está siendo incorporar los principios de la economía circular para que los materiales que se utilicen durante la construcción de los inmuebles sean reutilizables.

Algunos ejemplos de sostenibilidad inmobiliaria

Numerosas empresas ya se han puesto manos a la obra para que sus promociones inmobiliarias sean más sostenibles y cumplir con las nuevas normativas, tanto las que ya están vigentes como las que podrían entrar en vigor próximamente. Algunos de estos casos los recoge el portal especializada Eje Prime, que destaca que la promotora Neinor aplica un sistema integrado para asegurar la eficiencia y sostenibilidad energética de sus promociones desde 2016. Drago Capital, una gestora inmobiliaria, también tiene planes para que toda su cartera de oficinas, que suma más de 480.000 metros cuadrados, cuente con el sello de sostenibilidad Breeam a lo largo de 2020. Redevco o la socimi Merlin también quieren que sus activos sean ‘cero emisiones’ en los próximos años.

Sostenibilidad inmobiliaria: un largo camino por recorrer

A pesar de que el real estate está tomando conciencia de la importancia de ser sostenible, lo cierto es que al sector todavía le queda un largo camino por recorrer. Para muestra un botón: Según la lista de las 100 compañías más sostenibles del mundo que elabora Corporate Knight tan solo tres pertenecía al sector inmobiliario.