Encontrar a un inquilino adecuado tan solo es el primer paso para iniciar el alquiler de tu piso. Una vez hayas dado con un arrendatario que te transmita confianza, iniciarás una etapa en la que te convertirás en casero y deberás asumir ciertas responsabilidades para con tu inquilino. Además, también tendrás que proteger tus intereses, encargarte de que tu propiedad no sufre daños y procurar percibir las rentas de manera puntual. Llevar a cabo todas estas tareas es complejo y precisa de una alta implicación e inversión de tiempo. Por este motivo algunos arrendadores apuestan por contratar a profesionales para que lleven a cabo una gestión integral del alquiler. Estos son los principales servicios que incluyen los gestores del alquiler.

Puesta a punto del inmueble

Es el trabajo previo a alquilar al inmueble. Suele consistir en una revisión conjunta del inmueble para detectar si hay que realizar alguna actuación en la vivienda antes de alquilarla. También es el momento en el que el gestor del alquiler suele solicitar la documentación necesaria para iniciar el proceso de selección del inquilino: facturas de los suministros, recibo de la comunidad de propietarios y del IBI, seguros de contenido y continente si los hubiera…

Comercialización del piso alquilado

La gestión integral del alquiler comienza con la búsqueda del inquilino idóneo. El primer paso es realizar un estudio de mercado en el que se fija un precio competitivo de la renta mensual para maximizar la rentabilidad. También se sacan fotos del inmueble para publicitarlo en los principales portales inmobiliarios y otros canales. A partir de aquí se organizan las visitas a las viviendas y se selecciona al inquilino más confiable.

Contrato del alquiler

Una vez se ha seleccionado al inquilino se procede a la redacción y negociación del contrato de arrendamiento. Si el piso ya está amueblado se procede a realizar un inventario del contenido y el continente que será de gran ayuda en caso de que haya que dirimir alguna disputa acerca del estado del piso cuando concluya el contrato de arrendamiento. También se gestiona todo lo relacionado con la fianza -y los depósitos adicionales si los hubiera- y se deposita en el organismo autonómico pertinente.

Relación con el inquilino y la comunidad de propietarios

Una vez se inicia el alquiler, el gestor se encarga de cobrar mensualmente la renta. Además, también lleva a cabo las reparaciones necesarias para la conservación del inmueble. En caso de que se produzca un impago, se llevan a cabo las gestiones pertinentes para tratar de resolver la situación por la vía amistosa. En caso de que no fuera posible, el gestor puede iniciar los trámites para activar la póliza de impagos -en caso de que el propietario tenga una- y también de iniciar el procedimiento judicial de desahucio a través de un abogado. La gestión integral también incluye el trato con la comunidad de propietarios e incluso la asistencia a las reuniones de vecinos.

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