El Registro de la Propiedad es un registro público de carácter oficial en el que se inscriben los derechos de los propietarios sobre sus bienes inmuebles, además de las cargas que recaigan sobre estos como pueden ser las hipotecas o los embargos. Tras la formalización de la compra-venta de un inmueble no es obligatorio que el nuevo propietario registre la vivienda en el Registro de la Propiedad. Sin embargo, hacerlo puede ser ventajoso para el nuevo titular, ya que le permitirá identificarse como el propietario único de la vivienda, podrá protegerse frente a cargas ocultas que pudieran afectar a la vivienda y le habilitará para pedir un préstamo hipotecario sobre ese inmueble, entre otros beneficios.

En el caso de que acabes de adquirir una vivienda, estos son los pasos que debes seguir para inscribirla en el registro de la propiedad:

Preparar toda la documentación necesaria

En el registro nos solicitarán una serie de documentos imprescindibles para proceder a registrar la vivienda. Son los siguientes:

  • Una copia compulsada por un notario de la escritura pública de la venta.
  • El impreso de autoliquidación para justificar que hemos abonado el Impuesto de transmisiones patrimoniales. El desembolso variará dependiendo de la comunidad autónoma.
  • Un justificante que verifique que se ha presentado el documento para el pago de la plusvalía municipal.
  • Presentar la documentación para el registro

Una vez hayas recopilado todos los documentos, impresos y certificados mencionados anteriormente, deberás presentarlos ante la Oficina Registral que corresponda según el territorio en el que residas.

¿Cómo presentar la documentación en el Registro de la propiedad?

  • Presencialmente: Si eres el comprador puedes personarte en la oficina para hacer el trámite. Esta tarea también se puede delegar en una gestoría.
  • Telemáticamente: A través del notario que formaliza la escritura también es posible dar de alta la vivienda en el Registro de la Propiedad.

Verificación de la documentación aportada

Una vez hayamos aportado toda la documentación necesaria, será el registrador de la propiedad el que se encargará de comprobar que todo está en orden. Si es así, el registro efectivo en el Registro de la Propiedad debe llevarse a cabo en un máximo de 15 días. En caso contrario, se le comunicará al propietario para que solucione los errores que pudiera haber. Llegado a este punto, el titular puede realizar los cambios requeridos o solicitar una revisión de la calificación realizada por el registrado de la propiedad.

Fin del procedimiento y cambio de titular

Tras realizarse la comunicación en el Registro de la Propiedad, este notifica al Catastro el cambio de titularidad de la vivienda. Este derecho dura para siempre a menos que se produzca una nueva transmisión o una decisión judicial dicte lo contrario.
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