¿Alquilar el piso amueblado o vacío? Es una pregunta que se hacen muchos arrendadores antes de sacar su propiedad al mercado del alquiler. Ambas opciones tienen sus pros y contras y, dependiendo de la alternativa que escojamos, atraeremos a diferentes tipos de inquilinos. Hay que puntualizar, no obstante, que la inmensa mayoría de pisos que se alquilan disponen, como mínimo, de algunos muebles y electrodomésticos básicos. Es muy extraño que se alquile una vivienda sin las respectivas instalaciones del baño y la cocina, además de camas en las habitaciones, algunas sillas…

Alquilar con muebles aumenta la rentabilidad

Es lógico que si el piso que alquilamos ya está listo para entrar a vivir, es decir, con todos los muebles preceptivos, podamos obtener una mayor rentabilidad. La inversión realizada para equipar el piso nos permitirá fijar unas rentas más altas que si decidimos alquilarlo ‘desnudo’

Alternar estancias largas y cortas

En grandes ciudades y localidades turísticas suele ser compatible combinar el alquiler de corta estancia y el de larga duración. De esta forma, los meses de verano pueden dedicarse a arrendamientos por días o semanas a turistas, lo que nos permitirá aumentar la rentabilidad durante estos meses en concreto, y el resto del año a estudiantes que vuelven a sus domicilios habituales de las vacaciones. Combinar estos dos tipos del alquiler solo es posible si contamos con una propiedad amueblada.

Es más fácil encontrar inquilinos

Alquilar un piso vacío puede ahuyentar a ciertos inquilinos que no disponen de los recursos necesarios para amueblar la vivienda. Comprar todos los objetos necesarios para equipar un piso requiere de una inversión considerable que no todos los arrendatarios quieren -o pueden- asumir. Por lo tanto, si el inmueble está amueblado habrá más inquilinos dispuestos a arrendarlo.

Por otra parte, si apostamos por alquilar el piso sin muebles también hay algunas ventajas para el arrendador. Estas son algunas de las más destacables.

Alquileres de larga duración

Si tu objetivo es encontrar a un inquilino para muchos años, alquilar un inmueble ‘desnudo’ puede ser una buena opción. Los arrendatarios que se toman las molestias en comprar o trasladar sus propios muebles normalmente planifican los alquileres a más largo plazo.

Sin riesgo de desperfectos

Una de las consecuencias de alquilar el piso vacío es que el inquilino no podrá ocasionar daños en tus muebles. Los desperfectos en el mobiliario suelen ser una de las principales fuentes de conflicto. Sin mobiliario, no tendrás problemas de este tipo.

Reducirás el riesgo de fraude

Aunque no sea una situación muy habitual, existen morosos profesionales que buscan pisos en alquiler para instalarse en ellos sin pagar la renta. Si arrendamos una vivienda sin mobiliario es menos probable que tengamos que hacer frente a este problema, ya que este tipo de estafadores prefieren los pisos amueblados.